viernes, 30 de abril de 2010

Cosas de árboles

Cosas de Arboles.

Para amar algo hay que conocerlo. Todos amamos a los árboles porque todo el mundo los conoce en mayor o menor medida y porque su belleza y utilidad son incuestionables. Pero cuanto más se aprende sobre ellos, más se respetan y más se aprecian. Hablemos de árboles para conocerlos... para cuidarlos.

Los árboles constituyen un grupo importante dentro del reino vegetal conocido como espermatofitas (plantas portadoras de semillas). Este grupo se divide a su vez en Angiospermas y Gimnospermas. Las gimnospermas son coníferas de hojas aciculares comúnmente denominadas como de madera blanda. Las angiospermas son arboles latifoliadas conocidas como de madera dura y pueden ser tanto de hoja perenne como caduca.

Un árbol está integrado por 3 subsistemas: las raíces, el tronco y la corona (estas son las ramas y hojas del follaje) (Fig. 1).

Fig. 1

La función del subsistema de las raíces es doble: éstas, por una parte, sirven de anclaje o cimiento del árbol, proporcionando resistencia a la acción del viento, y, por otra, a través de las raíces capilares, absorben humedad y diversas substancias minerales en solución, que son transmitidas del tronco a la corona.

El tronco se apoya sobre las raíces, es el elemento de soporte de la corona, contiene y protege las células de crecimiento, y, además es un sistema de comunicación con doble sentido que transporta por la albura los minerales en solución absorbidas por las raíces hasta la corona, donde estos son transformados en savia, que desciende por la corteza interna (Floema ó líber) para contribuir en el desarrollo de los tejidos celulares que forman el árbol. Para que el agua llegue hasta las hojas más altas de la corona, el árbol pone en juego complicados mecanismos hidráulicos que van desde los procesos de adsorción y capilaridad hasta diferencias de presión debidas a la transpiración de las hojas. Además, los tejidos xilosos del tronco sirven de depósito para las sustancias de desecho producidas por el metabolismo del árbol (extractivos), que se concentran principalmente en la parte central del tronco (duramen).

En las hojas de la copa se realiza la transformación del agua (H2O) y el bióxido de carbón (CO2) en los carbohidratos o azúcares que sirven de nutrientes al árbol, a partir de la energía proporcionada por la luz solar en el proceso conocido como fotosíntesis, aunque existen muchas especies como el Chakáh (Bursera simaruba) en las que los procesos de fotosíntesis también ocurren en las células de la corteza. Además de sostener las hojas, el sistema de ramas y ramillas de la corona genera las flores y frutos que permiten la reproducción del árbol y que sirven como elementos taxonómicos principales para la identificación de las diferentes especies.

La fotosíntesis es una compleja reacción química, que utiliza oxigeno y carbón. El oxigeno es liberado mientras que el carbón se combina con la sabia ascendente para formar los azucares, celulosa y otros carbohidratos que constituyen la sabia descendente. En la reacción de fotosíntesis también participa la clorofila, que es la sustancia por la cual las hojas tienen su particular tonalidad verde.

Bibliografia.

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  • Robles, F., F. y R. Echenique M. 1991. Estructuras de Madera. Editorial Limusa S.A De C.V. Mexico D.F.
  • Ortega, E., F. y M. Ricalde C. 1989. Manual para diseño de estructuras de madera. Laboratorio de Ciencia y Tecnología de la madera (LACITEMA). Veracruz, México.
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